Grifaldo Toledo, Jorge

viernes, 22 de marzo de 2013

Poema de Viernes (a través de Mª Pilar Couceiro)

Un nuevo viernes amenizado por los poemas que Piluka nos descubre... disfrutadlos tanto como yo...



El Rey de los Elfos (Der Erlkönig), del clásico por excelencia Goethe,
está basado en una conmovedora leyenda muy extendida en Alemania.
Los elfos son personajes de la mitología nórdica, dotados de poderes mágicos,
que habitan en la umbría de los bosques.
Emparentados con gnomos, trolls, nibelungos, duendes, faunos y sátiros,
los elfos son frecuentes en los viejos cuentos germánicos, y también en
la moderna literatura fantástica (El Señor de los Anillos o Harry Potter).
Compuesto hacia 1782, fue también glosado musicalmente por autores
como Beethoven Schumann y Schubert. Incluyo la versión de éste último.




¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche?
Es un padre con su hijo.
Lleva al pequeño en brazos,
junto a su seno cálido y seguro.
“Hijo mío, ¿por qué, asustado, escondes tu rostro?”
“¿No ves, padre, al Rey de los Elfos?
¿El Rey de los Elfos con corona y manto?”
“Hijo, sólo es el rastro de la neblina.”

“¡Dulce niño ven conmigo!
contigo jugaré maravillosos juegos;
hay montones de hermosas flores en la orilla,
mi madre posee dorados vestidos.”

“Padre mío, padre mío ¿no oyes
lo que el Rey de los Elfos me promete?”
“Calma, ten calma, hijo mío;
es el viento que mueve las hojas secas.”

“¿No vienes conmigo buen niño?
Mis hijas te atenderán perfectamente;
mis hijas representan su nocturna danza,
ellas te arrullarán, bailarán para que duermas.”

“Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí,
a las hijas del Rey de los Elfos en esa zona oscura?”
"Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
son sólo los árboles, los grises sauces.”

“Te amo; me encanta tu hermosa figura;
pero si no me obedeces, te forzaré.”
“¡Padre mío, padre mío, ahora me arrastra!
¡El Rey de los Elfos me ha herido!"

El padre, temblando, galopa veloz,
llevando en sus brazos a su hijo gimiente;
al llegar a la hacienda, rápido y con esfuerzo,
en sus brazos el niño estaba muerto.
Johann Wolfgang von Goethe (Hesse, 1749 - Weimar, 1832)




Wer reitet so spät durch Nacht und Wind?
Es ist der Vater mit seinem Kind;
Er hat den Knaben wohl in dem Arm,
Er faßt ihn sicher, er hält ihn warm.

Mein Sohn, was birgst du so bang dein Gesicht?”
"Siehst, Vater, du den Erlkönig nicht?
Den Erlenkönig mit Kron und Schweif?

“Mein Sohn, es ist ein Nebelstreif.”

Du liebes Kind, komm, geh mit mir!
Gar schöne Spiele spiel' ich mit dir;
Manch' bunte Blumen sind an dem Strand,
Meine Mutter hat manch gülden Gewand.

Mein Vater, mein Vater, und hörest du nicht,
Was Erlenkönig mir leise verspricht?”
“Sei ruhig, bleibe ruhig, mein Kind;
In dürren Blättern säuselt der Wind.”

Willst, feiner Knabe, du mit mir gehn?
Meine Töchter sollen dich warten schön;
Meine Töchter führen den nächtlichen Reihn,
Und wiegen und tanzen und singen dich ein.”

Ich liebe dich, mich reizt deine schöne Gestalt;
Und bist du nicht willig, so brauch ich Gewalt.”
“Mein Vater, mein Vater, jetzt faßt er mich an!
Erlkönig hat mir ein Leids getan!

Dem Vater grauset's, er reitet geschwind,
Er hält in Armen das ächzende Kind,
Erreicht den Hof mit Müh' und Not;
In seinen Armen das Kind war tot.

Johann Wolfgang von Goethe (Hesse, 1749 - Weimar, 1832)









Y crecen niños con ojos profundos, 
Que nada saben, que crecen y mueren, 
Y prosiguen los hombres su camino. 
Y los frutos acres se endulzan, 
Y caen de noche como pájaros muertos 
Y yacen unos días y se pudren. 
Y siempre sopla el viento, y siempre de nuevo 
Percibimos y hablamos muchas palabras 
Y sentimos el placer y el cansancio del cuerpo. 
Y los senderos cruzan la hierba y hay lugares, 
Aquí y allá, llenos de antorchas, árboles y estanques, 
Y amenazantes y mortalmente marchitos…
¿Por qué fueron creados? ¿Y nunca 
Se asemejan y son innumerables? 
¿Qué alterna risa, llano y palidez? 
¿De qué nos sirve todo esto, a nosotros y a estos juegos, 
Pues somos mayores y eternamente solos, 
Al caminar, no buscamos ya objetivo alguno? 
¿De qué sirve haber visto a menudo tales cosas? 
Y, sin embargo, mucho dice el que dice “anochecer”, 
Una palabra de la que chorrea melancolía y dolor 
Cual densa miel de los huecos panales.

Hugo von Hofmannsthal (Viena, 1874-1929), Balada de la vida exterior

 

 

Und Kinder wachsen auf mit tiefen Augen,
Die von nichts wissen, wachsen auf und sterben,
Und alle Menschen gehen ihre Wege.
Und süße Früchte werden aus den herben
Und fallen nachts wie tote Vögel nieder
Und liegen wenig Tage und verderben.
Und immer weht der Wind, und immer wieder
Vernehmen wir und reden viele Worte
Und spüren Lust und Müdigkeit der Glieder.
Und Straßen laufen durch das Gras, und Orte
Sind da und dort, voll Fackeln, Bäumen, Teichen,
Und drohende und totenhaft verdorrte…
Wozu sind diese aufgebaut? und gleichen
Einander nie? und sind unzählig viele?
Was wechselt Lachen, Weinen und Erbleichen?
Was frommt das alles uns und diese Spiele,
Die wir doch groß und ewig einsam sind
Und wandernd nimmer suchen irgend Ziele?
Was frommts, dergleichen viel gesehen haben?
Und dennoch sagt der viel, der ”Abend” sagt,
Ein Wort, daraus Tiefsinn und Trauer rinnt
Wie schwerer Honig aus den hohlen Waben.

Hugo von Hofmannsthal, Ballade des äußeren Lebens



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