Grifaldo Toledo, Jorge

viernes, 12 de abril de 2013

Poema de Viernes (a través de Mª Pilar Couceiro)

Este viernes Piluka nos sorprende con unos nuevos poemas... disfrutadlos...




Los incas tenían un sistema de Kipus o nudos de colores diferentes,
colocados a varias alturas sobre un cordón, como forma de expresión
gráfica numérica, literaria o ideológica, que dependía de la colocación
de dichos nudos.
Hay que olvidar las nociones básicas de versificación española para
comprender la estructura del verso en el poema quechua. El jailli
sagrado era cantando en festividades religiosas, acompañado de
música y posiblemente de danza.
Aquí tenemos dos ejemplos. (No pude conseguir los originales
en lengua quechua. A ver si los bolivianos os animáis)


Quita Urpi
(Palomita agreste)

¿Qué viene a ser el amor
palomita agreste,
tan pequeño y esforzado,
desamorada;
que al sabio más entendido,
palomita agreste,
le hace andar desatinado?
desamorada?


Wañunayaxkilla
(Madre Luna)

Luna, reina y Madre
por la bondad de tus aguas,
por el amor de tus lluvias
estamos llorando,
estamos sufriendo.

La más triste de tus criaturas
de hambre, de sed te está clamando.

Padre, conductor del mundo,
¿dónde estás?
¿en el cielo, en la tierra?
¿o en algún otro mundo?
Obséquiale con tus lluvias
a este siervo, a este hombre que te implora.

(Anónimos hacia el s. XVI-XVII)






Estas sentencias poéticas pertenecen al Niti Shastra (Tratado de la Moral)
de Kautilya Chanakya (Pataliputra, India, 370–283 a.C.), un maestro en la
antigua Universidad de Takshashila (India).
Está considerado pionero del campo de la economía y la ciencia política
en la India, como un importante precursor de la economía clásica. 
Sus obras fueron redescubiertas en 1915.
 
Agradecemos los poemas y su traducción a nuestro amigo y co-lector
el profesor Enrique Gallud Jardiel.
 
I
Para el sacerdote, Dios está en el fuego;
para un sabio, en el corazón.
Dios está en la imagen para el ignorante
y en todas partes para el justo.

II
Ninguna austeridad es mejor que la calma,
ninguna alegría supera al propio contento;
ninguna enfermedad es peor que la avaricia
y ninguna religión supera a la compasión.

III
Como está la fragancia en la flor,
el aceite en la semilla de sésamo,
el fuego en la madera,
la mantequilla en la leche
y el dulzor en la caña de azúcar
así está el alma en el cuerpo.

IV
Estamos solos ante la vida y la muerte:
estamos solos antes las acciones buenas y malas.
A solas nos enfrentamos a los infiernos
y a solas ganamos los cielos.

V
Como el ternero encuentra a su madre
entre miles de vacas,
así el resultado de las acciones
de las vidas pasadas
encuentran al que las cometió.

VI
La verdad es mi madre;
mi padre es el conocimiento.
La rectitud es mi hermano
y mi amigo, la compasión.
La paz es mi esposa
y el perdón es mi hijo.
Todos ellos son
mi verdadera familia.

VII
Hay tres joyas en el mundo:
el agua, el alimento y las buenas palabras.
Pero el necio
considera joyas a algunas piedras.

VIII
El árbol amargo del mundo
tiene dos dulces frutos:
las palabras sabias
y la compañía de los amigos.

IX
¿Para qué le sirve un espejo
al que no tiene ojos?
¿Para qué le sirven los libros
al que no emplea su intelecto?



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