Grifaldo Toledo, Jorge

viernes, 20 de marzo de 2015

Poema de viernes (a través de Mª Pilar Couceiro)

En este viernes en el que los más afortunados han podido disfrutar de vislumbrar un eclipse de sol (por aquí andaba nublado), Piluka nos da la oportunidad de disfrutar de un bello poema gran poeta portugués.



Además de poeta, este profesor universitario es ensayista y cultiva la literatura fantástica.
Es Consejero Cultural de la Embajada de Portugal, Director del Instituto Camões en París y
Director de El Estanco, revista literaria por la Fundación Fernando Pessoa. En 2013, fue
galardonado con el Premio Reina Sofía.



Por la noche, un perro comienza a ladrar,
y tras él, todos los perros de la noche
se ponen a ladrar. Después, el primer perro
se calla. Poco a poco, los otros
enmudecen también, hasta que el silencio
se instala, como antes del ladrido
del primer perro. De noche no es posible
estar al tanto de por qué ladra un perro,
no sabemos qué hacer. Tal vez, la causa
sea que alguien pasó detrás de un muro;
tal vez, fue por un gato (esas negruras
que vagan deslizantes tras las puertas).
No es preciso encontrar causas concretas
para explicar la noche de los perros;
pero es cierto que un perro, cuando ladra,
y despierta a los otros,
lo que despierta es a la noche misma,
a su propios fantasmas,
y nos obliga a ver, tras la ventana,
aquello que en verdad no puede verse,
es decir, lo profundo de la noche,
negro motor del mundo.


Nuno Júdice (Mexilhoeira Grande, 1949), Sinfonía para una noche y algunos perros



De noite, um cão começa a ladrar; e,
atrás dele, todos os cães da noite
se põem a ladrar. Depois, o primeiro
cão cala-se. Pouco a pouco, os outros
também se calam, até que o silêncio
se instala, como antes de o primeiro
cão ter ladrado. De noite, não é
possível saber por que é que um cão ladra,
se o não estamos a ver. Talvez porque
alguém tenha passado por trás de um
muro; talvez por causa de um gato (essas
sombras que se esgueiram pelas portas).
Não é preciso encontrar razões concretas
para justificar a noite de todos os
cães; mas é verdade que um cão, quando
ladra, e acorda os outros cães, acorda
a própria noite, os seus fantasmas, e
obriga-nos a olhar, pela janela, o que
não se pode ver, isto é, o centro da
noite, o negro motor do mundo.


Nuno Júdice ((Mexilhoeira Grande, 1949)), Sinfonia para uma noite e alguns cães


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